domingo, 15 de febrero de 2015

Noviembre o la melancolía

Ya se retira noviembre, vencido, arrastrando su melancolía vacilante como el sueño. Una brisa de agua ondula este manso anhelo, cada otoño recobrado, y en la lejanía, gimotea el viento en un dialecto extraño. Henchida de promesas suspiré una vez bajo el sol mojado. Noviembre, espejeo de retinas blancas bajo el cielo enmohecido. Noviembre, urna plácida de añoranzas jamás reveladas. Noviembre, donde amanecen las certidumbres como torsos ahogados, bórrame contigo de mí, déjame pasar por el mundo como un rumor de párpados contra las estrellas, como un magma de sombras acantilado abajo. Que mi voz se pierda en la llanura acuchillada, que mis palabras se hundan bajo el limo del tiempo eterno. Mis humanas pasiones, mis fútiles tormentos, mis vanas ambiciones, que se enjuagen todas en la corriente poderosa, irrefrenable, de la vida.  

domingo, 8 de febrero de 2015

Volutas


Existe un placer casi místico en el acto de fumar un cigarro. El que yo tenía ante mis labios era un puro, dominicano, para más señas, con un espesor prieto y tensado entre unas manos femeninas y próvidas con manso apremio, como quien desviste un cuerpo largamente codiciado. Entre sus danzarinas volutas de muselina azul, creía yo vislumbrar alguna esquiva certeza, atrapada entre aquellos tentáculos fantasmales. Cabrioleaban relumbrones de fuego en su cabeza, estrellas en la noche de mi esparcimiento solitario y pensativo. Cada calada extraía una blanda espuma de su copa y bombeaba un humo suculento y aturdiente hacia mis pulmones. En la punta se engrosaba una cabellera desmochada de ceniza que se desprendía pesadamente, demasiado pesadamente para mis escasas paciencia y experiencia, así que lo deseché a un lado y dejé que se apagara.