lunes, 17 de enero de 2011

El desconocido




Tú, el desconocido. Tú, tan familiar…
Con esa sonrisa que va más allá del tiempo y tus ojos de alas oscuras, devorando corazones en dentelladas trágicas, robando el aire y la cordura. Regalando tu sonrisa a las almas sedientas. Tu sonrisa, ese instante de sol y perlas en tu boca, esa promesa fugaz de eternidad, ese vuelo de paloma que busca el cielo…
Yo, tan alejada de ti, intento perderme en
algún bar y ahogarme en palabras para no escuchar la historia que fluye desde mi pecho, sin cesar jamás, como una letanía.
Pues cuenta mi corazón que cada noche, al cerrar los ojos, se torna un pájaro que levanta el vuelo sin saber a qué ignotos destinos le llevarán sus alas, hasta llegar a una lejana urbe.
En aquel lugar hostil, exhausto
y desamparado, se apoya en una de las ramas más altas de la ciudad para dejarse morir. Se nubla su vista, se entumecen sus patas, se abandona a la muerte…Entonces abre los ojos sólo un momento para contemplar el mundo por última vez, y a lo lejos, sobre la piel desgarrada del horizonte, se agita, deslumbrante como las puertas del paraíso y luminosa como un pedazo de luna, una solitaria sonrisa.

5 comentarios:

  1. Ese pájaro me suena al alma solitaria que toma la elección de entregarse a una persona misteriosa, y que acaba sufriendo, pese a ser feliz.
    Me ha gustado, de veras :)

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  2. jaja es una buena interpretación. yo, desde luego, soy un alma solitaria...

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  3. Hola! :)
    Me gusta muucho tu blog, así que...TE SIGO! ;)
    Si te aburres, pásate por el mío, y si te gusta, ya sabes ;)

    www.sublimemerii.blogspot.com

    Un besazo! (L)

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  4. Me ha encantado esta entrada, y yo también la he interpretado más o menos como Vicent...
    De hecho, en algunas partes me he sentido identificada.
    Sigue así Flavia ;)

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  5. aurea??como tú por estos lares? jaja gracias!

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