miércoles, 17 de noviembre de 2010

londres 2008...




Londres se despierta en una mañana ojerosa,
El metro se llena de seres autómatas,
Menos humanos cada día
De ojos cocidos y de aire negro,
De días sin sueño
De gente fría como el hielo

El tren se precipita sobre tripas de hierro,
Gusano oxidado y vacío
Y la calle es gris, sumergida en la niebla
Y la gente es gris
Y la lluvia te envuelve en una áspera y fría caricia.

Y las cosas parecen marchitas,
Tan ciegas, tan impasibles,
Durmiendo un eterno silencio en tumba de
 ladrillo.

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